Pinzones de Darwin

  • Aves.
  • Pertenecen a la familia de los Fringílidos y la subfamilia de los Geospizinae.
  • Nombre en inglés: Darwin Finch.
  • Alimentación: algunos comen insectos, arañas, larvas y restos vegetales, otros semillas.
  • Tamaño/peso: tamaño promedio de 15 centímetros de longitud, aunque algunos pueden alcanzar hasta 20 centímetros y llegar a pesar hasta 25 gramos.
  • Existen 14 especies diferentes (estudios recientes hablan de 15), 13 en Galápagos, 1 en Costa Rica.
  • Depredadores: búho (además: ratas, ratones, gatos y el aní garrapatero).

Se podría decir que ocurrió exactamente el 4 de enero de 1837. Ese fue el día exacto en el que los pinzones de Darwin se «estrenaron» formalmente en sociedad. O, al menos, entre la comunidad científica internacional de la época. Vamos a desandar toda la historia de estos animales que se encuentran a lo largo y ancho de las islas Galápagos.

En esa fecha, tras acabar su largo viaje a bordo del Beagle, el naturalista británico Charles Darwin presentó a estas aves originarias de las Galápagos ante la Geological Society of London. Sin embargo, fue el ornitólogo inglés John Gould, quien realizó posteriormente una identificación más precisa y acabada de estas aves.

Pinzones de Darwin.
Pinzones

Darwin y los pinzones

Darwin había descubierto a los pinzones algunos años antes en las Galápagos, aunque no llamaron tanto su atención como otros animales de las islas. De hecho, en su libro La evolución de las especies (1839) apenas les dedica un párrafo:

«Las aves terrestres restantes constituyen un grupo más singular de pinzones, relacionados entre sí en la estructura de sus picos, sus colas cortas, la forma del cuerpo y el plumaje: hay trece especies, que el señor Gould ha dividido en cuatro subgrupos. Todas estas especies son características de este archipiélago (…) El hecho más curioso es la perfecta gradación en el tamaño de los picos en las diferentes especies de geospiza, que varían desde uno tan grande como el de un picogordo al de un pinzón vulgar. Hay no menos de seis especies con picos clasificados inconsistentemente. Al considerar esta gradación y la diversidad de estructuras en un grupo pequeño e íntimamente emparentado de aves, podría creerse que, en virtud de una pobreza original de pájaros en el archipiélago, se había modificado una sola especie para llegar a fines diferentes».

De todos modos, a partir de aquel 4 de enero de 1837, estos pájaros totalmente desconocidos al otro lado del mundo, comenzaron a ser observados, investigados y clasificados.

Hoy se conocen 14 especies diferentes (estudios recientes hablan de 15), y 13 de ellas viven en las Galápagos.

Las investigaciones acerca de los pinzones de Galápagos han contribuido a sustentar las teorías evolutivas que en la actualidad se encuentran aceptadas y ampliamente difundidas entre la comunidad científica.

Las conclusiones de los estudios sobre estas aves habrían demostrado cómo las especies son capaces de cambiar con el tiempo en respuesta a los cambios ambientales que enfrentan.

De acuerdo a lo explicado por el propio Darwin, todas estas aves tuvieron un ancestro común y, gracias a la selección natural, se originaron las diferencias entre ellas que son perceptibles en la actualidad.

De hecho, los pinzones -dependiendo de su especie- tienen una gran variedad de formas y tamaños de sus picos, cada uno de ellos adaptado para responder a sus necesidades alimenticias particulares.

Cómo identificarlos

Actualmente, se entiende que son pinzones de Darwin todas las aves que pertenecen a la familia de los Fringílidos y la subfamilia de los Geospizinae. Esta última, se encuentra dividida principalmente entre pinzones terrestres (más cercanos a la versión primitiva de sus ancestros) y los pinzones arborícoras.

¿Cómo se puede identificarlos correctamente? En términos generales, promedian un tamaño de 15 centímetros de longitud, aunque algunos pueden alcanzar hasta 20 centímetros y llegar a pesar hasta 25 gramos.

Son, en general (aunque con algunos matices), de color verde oscuro, que algunos investigadores definen como «oliváceo». Tienen la frente de color negro, la cola también marcada por el negro y las alas con una mezcla de tonos blancos y negros.

Darwin Finch en un monumento en Puerto Ayora.
Pinzón de Darwin en un monumento en Puerto Ayora.

Lamentablemente, la intervención humana con la introducción de nuevas especies a las Galápagos, entre muchos otros factores, ha hecho que varias especies de pinzones se encuentren amenazadas o en riesgo de extinción.

Los 13 tipos de pinzones de Darwin que habitan las Galápagos

Pinzón de Darwin en un cactus.

Tal como mencionamos antes, existen catorce especies de estas aves y al menos trece de ellas están presentes en las islas Galápagos. La especie restante ha sido identificada en la isla de Cocos en Costa Rica.

Así, los pinzones de Darwin se clasifican de la siguiente manera:

  • Pinzón grande de cactus (Geospiza conirostris). Se caracteriza por sus hábitos alimenticios. Su gran pico le permite comer semillas grandes y duras, aunque su principal fuente alimenticia es el cactus Opuntia. Los insectos también forman parte de su menú. Este pinzón prefiere los matorrales tropicales como hábitat y es posible encontrarlo principalmente en la isla Genovesa.
  • Pinzón cantor (Certhidea olivácea). A diferencia de su pariente anterior, tiene un pico delgado y pequeño. Los insectos son su comida favorita. Es de color verde oliva en ambos sexos, aunque en algunas subespecies los machos suelen tener un color durazno en el rostro. El cantor prefiere las elevaciones húmedas del archipiélago y se lo puede encontrar en las islas Fernandina, Isabela, Santiago, Rábida, Pinzón, Baltra y Santa Cruz.
  • Pinzón de manglar o pantano (Cactospiza heliobates). Su dieta está compuesta principalmente por insectos, arañas, larvas y restos vegetales que se encuentran en abundancia en los pantanos. Actualmente, se lo considera una especie en amenaza de extinción. Se lo solía encontrar en los pantanos de las islas Isabela y Fernandina, aunque investigaciones recientes solo lo han detectado en la isla Isabela, con una población estimada de entre sesenta y ciento cuarenta ejemplares. De no cambiar las condiciones actuales, varios científicos preveen su pronta extinción.
  • Pinzón carpintero (Cactospiza pallidus). Los insectos son su comida favorita. Tiene la particularidad de utilizar pequeñas ramas o espinas de cactus como herramientas para remover larvas desde los troncos de los árboles.
    Esta característica lo convierte en uno de los pinzones más estudiados. De hecho, se cree que maneja herramientas con más destreza que algunos chimpancés. Es uno de los pinzones más extendidos por las Galápagos, siendo visible desde el nivel del mar hasta territorios más elevados.
  • Pinzón vampiro o de pico afilado (Geospiza difficilis). Su extraña dieta lo ha hecho popular entre sus pares. Como indica su nombre, se alimenta de sangre de pichones de otras aves, como piqueros. Algunos biólogos creen que esta conducta alimenticia tiene que ver con la falta de agua dulce en las islas en las que vive. De todos modos, su base alimenticia, al igual que sus parientes, está basada en los invertebrados. Se lo encuentra específicamente en las islas de Genovesa y Santa Cruz, generalmente en las selvas tropicales o subtropicales.
  • Pinzón terrestre grande (Geospiza magnirostris). Es uno de los especialistas en semillas. Tiene un pico grande y robusto que le permite comer cosas grandes y duras. Cuando no come semillas, su alternativa favorita son las garrapatas. Su color predominante es el negro. Vive en las islas de Santa Cruz y Genovesa, especialmente en hábitats de mucha vegetación, en tierras bajas y bosques tropicales a menos de 500 metros sobre el nivel del mar.
  • Pinzón arbóreo pequeño (Camarhynchus parvulus). En su dieta predominan los insectos que encuentra en abundancia en los árboles. Generalmente, se lo encuentra en bosques secos tropicales o subtropicales, como también en matorrales secos repartidos por todo el archipiélago.
  • Pinzón arbóreo mediano (Camarhynchus pauper). Al igual que su pariente más pequeño, disfruta de los insectos. Lamentablemente, se encuentra en peligro crítico de extinción, dado que en 2008 su población se estimó en no más de 1 660 ejemplares, de acuerdo a los datos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN por su sigla en inglés). Vive exclusivamente en la isla Floreana del archipiélago de las Galápagos, y se lo puede encontrar en altitudes iguales o superiores a los 250 metros por sobre el nivel del mar.
  • Pinzón arbóreo grande (Camarhynchus psittacula). Es otro de los pinzones que prefieren los insectos como plato principal en su dieta. Está repartido por todas islas del archipiélago y habita bosques tropicales y subtropicales secos, al igual que bosques montañosos. En 2015, la IUCN lo incluyó en la lista roja de especies amenazadas, etiquetado en la categoría de «vulnerable».
  • Pinzón terrestre pequeño (Geospiza fuliginosa). Es originario de las selvas tropicales y subtropicales del archipiélago. En este tipo de pinzón predominan los tonos marrones, grises y negros. Se alimenta de semillas y se lo encuentra principalmente en las islas Española y Santa Cruz.
  • Pinzón terrestre mediano (Geospiza fortis). También se alimenta de semillas. Se lo puede hallar en la isla de Santa Cruz, preferiblemente en selvas tropicales y subtropicales.
    En 2017, este ave alcanzó mucha notoriedad en la prensa internacional luego de que un grupo de científicos anunciara que esta especie estaba «evolucionando en tiempo real». Básicamente, explicaban que, más o menos hace cuatro décadas, un ejemplar de pinzón de cactus grande se apareó con una hembra de pinzón terrestre mediano. La descendencia de esta pareja, 40 años después, sería de al menos 30 individuos que están bajo observación porque habrían originado una nueva especie. Esto, por supuesto, aún sigue siendo objeto de debate.
  • Pinzón vegetariano (Platyspiza crassirostris). Se encuentra repartido por todo el archipiélago de las Galápagos y habita en los bosques secos tropicales y subtropicales. También se lo puede encontrar en zonas montañosas húmedas. Su nombre revela cuál es su prioridad alimenticia: las plantas.
  • Pinzón de cactus común (Geospiza scandens). Es otro que disfruta mucho comer insectos, pero tal como indica su nombre, gusta también de la pulpa de los cactus Opuntia, al igual que sus semillas. También le gusta comer algunos tipos de flores. Mide entre 12 y 14 centímetros de largo y pesa entre 20 y 24 gramos. Se lo puede encontrar en la isla de Santa Cruz, especialmente en selvas tropicales y subtropicales.

El comportamiento de los pinzones de Darwin

El pinzón es un ave que disfruta volar en altura. Es rápido y hace ondulaciones al desplazarse. Durante el vuelo alterna el batir de sus alas con descansos que le permiten planear al viento. Una vez que ha perdido altura, vuelve a aletear hasta elevarse nuevamente.

No se trata de aves migratorias, aunque en los meses menos cálidos del año, se desplazan buscando las zonas más calientes.

Cuando llega la época de cría, los pinzones machos se vuelven muy territoriales y no es extraño que se enfrenten a otros machos para que la hembra pueda incubar los huevos con tranquilidad.

Sin embargo, cuando llega el otoño y el invierno, estas aves ya han dejado atrás la época de cría. Es en este momento del año cuando es posible verlos en el suelo buscando alimento en grupos pequeños. Muchas veces son las hembras las que bajan de los árboles para recoger semillas.

Respecto a su reproducción, se han hecho intentos por lograrla en cautiverio, aunque resulta difícil porque se necesita una pajarera más grande que las normales solo para una pareja. Además, debe estar bien «decorada» para simular condiciones reales de la vida silvestre. La alimentación también se vuelve un tema especialmente sensible en cautiverio. Por eso, es raro que se intente promover el apareamiento de las aves en estas condiciones.

En el mes de febrero es normal que los pinzones comiencen a cantar. Usualmente lo hacen posados en las ramas de los árboles. Por supuesto, no todos tienen el mismo canto. De todos modos, los investigadores coinciden en que el canto del pinzón es fácilmente distinguible al de otras aves pues siempre termina con el mismo «floreo».

De la misma forma, la depredación de bosques para hacer espacio a la agricultura, ha tenido consecuencias negativas para los pinzones. De igual manera, también existen depredadores naturales para este ave: se trata del búho campestre, también conocido como lechuzón pajonal.

El pinzón mediano arbóreo, además, ha resultado especialmente sensible a la introducción del parásito Philornis Downsi. Se trata de larvas de mosca que crecen en los nidos de los pájaros. Las larvas se alimentan de la sangre y tejidos de los polluelos. El resultado se ha traducido en una tasa de mortalidad relativamente alta que alcanza aproximadamente el 41 %.

Actualmente, sobre los pinzones de Darwin se ciernen algunas amenazas que tienen en riesgo de extinción a algunas de sus especies. Esto es principalmente por la introducción de animales: ratas, ratones, gatos y el aní garrapatero.

Otras especies de animales: