Plantas de Galápagos

Para hablar sobre las plantas de Galápagos y entender la importancia que tiene la variedad de especies que poseen las islas, es preciso saber dos cosas: en primer lugar, las zonas que hay en el archipiélago y que son la base de su riqueza vegetal y, segundo, la diferencia entre especies endémicas, introducidas y nativas.

Zona costera y zona árida.
Manglares, zona costera y zona árida.

Solo en plantas nativas, Galápagos posee una variedad de 399 especies. Los estudios han demostrado que la flora y la fauna de las islas aparecieron hace miles de años debido a factores externos y estas debieron adaptarse, al punto de aparecer nuevas especies, únicas en el mundo, producto de esa evolución.

Zonas de las islas Galápagos

Zona costera

Vegetación zona costera de las islas Galápagos.
Vegetación zona costera de las islas Galápagos.

Empezamos con la zona costera. Es un área que siempre está verde. Esto es gracias a la capacidad de ciertas especies vegetales, entre el mar y la tierra, de asimilar la condición hipersalina de este entorno.

Se la divide en 2 zonas dándole la ventaja de poseer una vegetación variada:

  • La húmeda de la costa o de manglar.
  • La seca de la misma costa.
Manglares, Bahía Tortuga, Santa Cruz.
Manglares, Bahía Tortuga, Santa Cruz.

Un ejemplo de cómo crece la vida en la zona húmeda, es el manglar de ambiente salado que prospera en bosques de poca agua. Es una especie que ha evolucionado a algunas variedades. De este manglar encontramos cuatro especies como lo son el negro, el blanco, botón y rojo.

Ahora, si hablamos de la zona seca en la costa, como lo son las playas, podemos encontrar arbustos, pastos y hasta viñas. La mayoría de estas plantas se han adaptado y regado en el mar, lo que las convierte en especies endémicas, a causa de la inestabilidad del ambiente y la creciente inmigración.

Zona árida

Zona árida de Galápagos.
Zona árida.

En la zona árida o también conocida como la zona de los cactus, encontramos una variedad más grande en cuanto a vegetación, que se extiende desde la playa hasta alcanzar los sesenta metros de altitud. Se la describe como un bosque medio desértico donde predomina la presencia de arbustos y árboles caducifolios (que pierden su follaje en determinadas épocas del año).

Ya hicimos mención al otro nombre que recibe esta zona, y esto se debe a la gran presencia de cactus propios de las islas, como el de lava y el candelabro, siendo muy importantes para la alimentación de ciertas especies de iguanas y tortugas.

Las características de esta zona hacen que las plantas tengan que adaptarse para sobrevivir a las épocas de sequía. Aquí es muy común encontrar especies endémicas, como lo son los líquenes, que tienen una gran capacidad para absorber la humedad que dejan la niebla y la llovizna.

Zona de transición

La zona de transición se extiende hasta confundirse con la zona húmeda. Es un lugar donde predomina un bosque nublado en el que encontramos una especie de árbol llamado Scalesia, que es el equivalente vegetal de los pájaros pinzones, si hablamos de evolución y adaptación.

Bosque de Scalesia en Santa Cruz.
Bosque de Scalesia en Santa Cruz.

Estos bosques solo pueden desarrollarse en las islas más grandes del archipiélago. Aunque poco se hable de esta zona, lo cierto es que posee un microclima que mantiene la vida, incluso de la zona árida. La parte más baja es muy rica y fértil, a pesar de sufrir el extenso talado, producto de la ganadería y agricultura. Además, posee una gran variedad de especies endémicas.

Zona marrón

A la zona marrón la podemos describir como un puente entre el bosque de la zona húmeda y los abundantes arbustos de la zona miconia. Su especie vegetal predominante es la uña de gato, la cual está cubierta de musgos, helechos y otras plantas pequeñas que en época de sequía tienen el color distintivo que da nombre a esta zona. Su existencia se ha visto mermada por los asentamientos de los colonos.

Zona miconia

Sobre la zona anterior, exactamente a 700 metros, nos encontramos con la zona miconia. Esta zona debe su nombre al arbusto miconia, especie dominante en otros tiempos y que requiere de gran humedad para sobrevivir. Ahora solo se lo encuentra en la parte sur de las islas San Cristóbal y Santa Cruz, formando un espeso cinturón que las rodea.

Las especies vegetales nativas de la zona desaparecieron hace mucho, pero sí encontramos una gran cantidad de helechos.

Pampa zona

Para cerrar este apartado sobre las zonas de las islas Galápagos, hablaremos sobre la zona fern-junco o pampa zona, que posee elevaciones de hasta 900 metros. Aquí se encuentra gran parte de la vegetación de las islas.

Es sumamente raro encontrar árboles o arbustos, ya que el terreno se compone, en su mayoría, por juncos (de ahí el nombre de la zona), hierbas y helechos. Se la conoce por ser la más húmeda, especialmente en temporada de llovizna y niebla.

Ya conociendo y entendiendo un poco sobre las zonas de las islas, es tiempo de conocer los tipos de especies que en estas se desarrollan. Ahora sí, en detalle, podemos afirmar que el archipiélago cuenta con 399 especies nativas, 119 especies introducidas y 220 especies endémicas.

Especies de plantas de Galápagos

Estudios científicos muestran que las plantas de Galápagos aparecieron debido a diferentes factores como:

  • El viento, que trajo esporas y semillas que se quedaron “ancladas” en las islas que están en medio del océano.
  • Otro factor es la migración de las aves que trajo adheridas a las patas y al plumaje, toda una variedad de semillas. También las trajeron en sus estómagos.
  • El tercer factor tiene que ver con las balsas flotantes de vegetación, muy comunes en los ríos, que terminan arrastradas hacia el mar, perdiéndose en sus corrientes y entrando a las islas que aparecen en su camino.

Lo interesante de estos factores es que seguirán ocurriendo, como ha sido siempre. Esto no significa que todas las semillas son aptas para fusionarse con el ambiente rocoso de la mayor parte de Galápagos; esto solo ocurre con aquellas plantas básicas, haciendo simple la germinación, adaptándose a este hosco ambiente que demanda una fuerte capacidad de supervivencia.

Producto de los procesos señalados en los párrafos anteriores, nos encontramos con las especies nativas, llamadas así porque son el resultado de una colonización natural a través de las corrientes marinas, viento y aves.

Le siguen las especies endémicas que son aquellas que también llegaron a diversas áreas por medios naturales, con la diferencia de que una vez establecidas en determinado lugar, se adaptaron al medio que las acogió, originando nuevas especies, únicas, porque no se han vuelto a encontrar en ningún otro lugar del planeta.

Por último, tenemos a las especies introducidas, que son las que han llegado a esta región a causa de la migración de la mano del ser humano, muchas veces, de manera accidental. Desafortunadamente, algunas de estas especies han causado grandes daños al ecosistema del archipiélago.

Especies endémicas

Pega Pega

Ahora vamos a nombrar algunos tipos de plantas de las especies mencionadas, haciendo énfasis en las endémicas. Tenemos el árbol pega pega que es propio de la isla Santa Cruz. Crece en la zona de transición con una altura de hasta quince metros, y frondoso, con flores en racimos difíciles de encontrar. Su fruto es pegajoso (de ahí el nombre del árbol), ayudando a que las aves esparzan las semillas.

Floreana flax

Encontramos también la floreana flax, de la que se tiene registro desde 1968. Se pensaba extinta hasta que una pequeña población de trece plantas fue vista otra vez en la década de 1990, en un cráter de la isla Floreana.

Desafortunadamente, la mayoría de ellas murieron. Hoy solo hay seis vivas, razón por la cual se puso en marcha un proyecto para salvar la especie.

Algodón de Darwin

El algodón de Darwin es una especie que no se encuentra en ninguna parte del mundo que no sean las islas Galápagos, específicamente en las islas Floreana, Isabela, San Cristóbal y Santa Cruz.

Este es un arbusto fácil de ver por el brillante color amarillo y púrpura de sus flores. Puede medir hasta tres metros de alto y los estudios muestran que desciende del algodón de Sudamérica. Son sus semillas las que producen el algodón en el momento de abrirse y es un excelente material para las aves al momento de construir sus nidos.

Tomate de Galápagos

Ya en las zonas áridas, de transición y scalesia de las islas San Cristóbal y Santa Cruz, encontramos un tipo de hierba llamado tomate de Galápagos, de ramas con muchos pelos cortos y fácil de encontrar en los jardines. Los agricultores de la zona pretender crear, en base a este tomate, una nueva especie fácil de ofrecer a los turistas.

Tuna cactus

La especie que más abunda en el archipiélago, sobre todo en la Isla Santa Cruz, es el tuna cactus, que es un orgullo para el proceso de adaptación de una especie vegetal, y que ha dado como resultado seis especies que, a su vez, se dividen en 14 subespecies.

Su característica representativa es el tallo lleno de espinas, y sus flores tienen la particularidad de tornarse de amarillas a naranjo-roja en forma de espina para proteger el fruto. Son importantes para aves y otros animales que se alimentan y habitan en ellos.

Cactus de Lava

Cactus de Lava.

El cactus de lava de las Islas Galápagos es una de las especies de cactus más pequeñas que existe. Es de la familia de las Cactaceae y su clasificación es de las magnoliopsida. Posee ciertas características que solo se presentan en esta especie, ya que es una de las que primera inician su población en terrenos con características tan hostiles como flujos de lava fresca.

El cactus de lava se produce con exclusividad en flujos de lava, conocidos por ser terrenos sumamente estériles y situados a nivel del mar. Es decir, las condiciones de vida de esta especie se desarrollan en terrenos extremadamente secos. Su tallo grueso guarda mucha agua y las espinas actúan como sus hojas.

Entre sus características principales está que solo se encuentran en este archipiélago, su tamaño no supera los 70 centímetros y poseen un cuerpo bastante carnoso que acumula o guarda agua para sobrevivir en tiempos de sequía. Sus espinas son amarillentas y sus bordes son más secos, por lo que es fácil identificar su edad aproximada.

Los sitios de mayor población son las islas de Bartolomé, Fernandina, Genovesa, Isabela, Pinta y San Salvador.

Crecen en racimos densos y, en cada tallo, poseen muchas espinas. Sus flores son de color blanco cremoso de hasta 5 centímetros y medio de diámetro y de poca duración. Florecen en la noche y tienden a marchitarse entre las 7 u 8 de la mañana. Sus frutos son pequeños, de color marrón rojizo y con muchas semillas obscuras.

A pesar del gran interés científico que las Islas Galápagos generan, esta especie es poco conocida. Los cactus de lava tienen características de surgimiento y supervivencia bastante llamativas.

El cactus de lava está categorizado como aquellas plantas que se encuentran en riesgo de extinción por los animales introducidos y el incremento de turistas.

Scalesia Santiago

En la Isla Santiago existe el Scalesia Santiago, otra especie que se daba por extinta y que también se volvió a encontrar dentro de un cráter, protegido de las cabras que deambulaban por la zona. Para asegurar su protección, reproducción y crecimiento, todas las zonas donde fue encontrado este árbol han sido cercadas.

Arbusto de hojas finas de Darwin

El arbusto de hojas finas de Darwin, que se encuentra en todas las islas del archipiélago, llega a medir tres metros y es tan versátil que se lo puede encontrar en los campos de lava hasta las tierras húmedas altas.

Sus hojas son tupidas y alternas; las flores se encuentran en las puntas de las ramas y tienen gran similitud con las margaritas con un olor dulce, igual que el fruto que es sumamente pequeño, de cabellos a manera de cerdas en la parte de arriba. Las hojas tienen un olor agradable cuando se las aplasta y sus flores tienen un dulce y suave olor.

Guayabillo o guaba

El guayabillo o guaba es un árbol que se identifica fácilmente, y tiene una altura de diez metros, de corteza suave de color gris rojizo. Existen un par de especies, de las cuales solo una es la cultivada y más popular, pero también es invasiva a pesar de ser una planta nativa.

Sus flores son pequeñas, blancas y básicas, y tiene hojas elípticas. El fruto es redondo y se vuelve negro al madurar. Es común encontrarla en las islas San Cristóbal, Santa Cruz, Santiago, Isabela, Fernandina y la Pinta.

Uña de gato

La uncaria tomentosa o uña de gato se encuentra en los bosques húmedos, sobre todo semivírgenes, y es reconocida a nivel mundial como una planta medicinal. Tiene forma de bejuco y las espinas de su tallo le permiten adherirse a los árboles, haciéndola una planta trepadora. Su flor es de color amarillo.

Opuntia galapageia

El cactus Opuntia de Galápagos (Opuntia galapageia) es un arbusto nativo del archipiélago, conocido también como tuna gigante. Estos cactus crecen en las zonas áridas de varias islas y son una atracción turística debido a su belleza y resistencia.

Cactus Opuntia en el islote Tintoreras, cerca de la isla Isabela.
Cactus Opuntia en el islote Tintoreras, cerca de la isla Isabela.

Tienen adaptaciones únicas para sobrevivir en condiciones adversas, como almacenamiento de agua en sus tallos y espinas para defenderse de depredadores. Además de ser importantes para el ecosistema de Galápagos, proporcionan alimento y refugio a diversas especies, incluyendo las famosas tortugas gigantes.

Hay varias variedades de Opuntia galapageia distribuidas en diferentes islas del archipiélago. A pesar de su importancia ecológica, la especie se encuentra en peligro según la Lista Roja de la UICN debido a amenazas ambientales.

Especies introducidas

Como se ha contado, existen especies introducidas en las islas y muchas de ellas se adaptaron, dando paso a nuevas especies; pero no todo es positivo, ya que no siempre es conveniente que ciertas plantas se adapten al medio porque se convierten en un peligro para el ecosistema.

Un ejemplo de esto son los casos de la mora, el cedro y la guayaba, que se han convertido en un dolor de cabeza para los cuidadores del Parque Nacional Galápagos, amenazando al medio ambiente, sobre todo a la flora de las islas Galápagos.

Es irónico ya que estas especies de plantas se encuentran en peligro de extinción en otras regiones de la zona continental, pero en el archipiélago representan un peligro difícil de controlar.

Con esta situación y otros factores que contribuyen al creciente peligro que tienen algunas plantas de Galápagos de desaparecer, se armó un proyecto de protección de cincuenta de estas, escogiéndolas por su importancia para la alimentación y vivienda de las especies animales que habitan las islas.

Todo esto con el fin de que los colonos sigan beneficiándose de su entorno y los turistas puedan continuar disfrutando de esta riqueza vegetal que también asegura la supervivencia de muchas especies animales.